Se incrementa en nueve millones de euros el presupuesto para atender a las personas sin hogar

28/05/2020 - 18:49

Servicios sociales. Los siete equipamientos extraordinarios de la ciudad han atendido durante el estado de alarma a 1.025 personas.

Desde el inicio de la crisis sanitaria generada por la COVID-19 se han puesto en marcha en la ciudad siete dispositivos extraordinarios que en total, gracias a la colaboración de diferentes entidades sociales e instituciones, suman más de 750 plazas adicionales para acoger a personas sin hogar en condiciones dignas y seguras. Estas plazas se han añadido a las 2.200 que ya estaban operativas antes del estado de alarma.

El Ayuntamiento de Barcelona destinará este año nueve millones de euros adicionales para garantizar la atención de las personas sin hogar a raíz de la crisis sanitaria generada por la COVID-19. Esta cifra se suma a los 35 millones de euros que ya estaban previstos este año para la atención de este colectivo, de manera que el presupuesto total llegará a los 44 millones de euros.

Estos nueve millones de euros adicionales servirán para sufragar los siete dispositivos de alojamiento que se han puesto en marcha en la ciudad desde que se declaró el estado de alarma y que han atendido a 1.025 personas, el 30 % de las cuales han llegado de otros municipios, el 33 % no vivían en la calle anteriormente y el 36 % de los hombres están en situación de irregularidad administrativa.

Tres de los dispositivos —el exclusivo para mujeres, que gestiona Progress; el equipamiento para jóvenes en situación de calle, que gestiona Superacció, y el equipamiento para personas con adicciones, cedido por la Fundación Pere Tarrés y gestionado por la Asociación Bienestar y Desarrollo (ABD)— seguirán funcionando como mínimo hasta el 31 de diciembre y amplían su capacidad. Eso permite sumar 160 plazas fijas a las 2.200 plazas que había en la ciudad antes del confinamiento.

Los pabellones cedidos por Fira Barcelona, con capacidad para acoger a hasta 450 personas, seguirán operativos hasta el 30 de septiembre, con la colaboración de la Cruz Roja y la Fundación Salud y Comunidad, en régimen de acogida nocturna con servicio de desayuno y cena, higiene, lavandería y ropero.

El resto de dispositivos extraordinarios de alimentación e higiene se irán reorganizando caso por caso con el objetivo de que ninguna persona que lo necesite deje de recibir los servicios que ha estado recibiendo durante este confinamiento. El compromiso del Instituto Municipal de Servicios Sociales (IMSS) y de las entidades sociales implicadas es seguir la evolución de la pandemia y adaptar los diferentes dispositivos a las situaciones que se puedan generar.