Participación política y social
La participación social, política y comunitaria tiene una importancia esencial en la construcción de la ciudad.
Asentándose en el privilegio derivado de la división sexual del trabajo, que les permite disponer de más tiempo propio para dedicarle y, por tanto, incidir en la toma de decisiones de las organizaciones, los hombres tienen una dimensión pública mucho más marcada. De esta forma, se contribuye a sobrerrepresentar su voz y sus necesidades específicas. Por tanto, impulsar la participación de las mujeres en el diseño, la elaboración, el desarrollo y la evaluación de las políticas públicas es clave para revertir las desigualdades de género.