Una ciudad feminista
Barcelona es una ciudad diversa y comprometida con la igualdad de género y en la que conviven mujeres con realidades, edades, orígenes y condiciones muy distintos. Esta pluralidad hace evidente la necesidad de unas políticas públicas que tengan en cuenta las desigualdades estructurales de género y que garanticen los derechos de todas las mujeres.
El Ayuntamiento trabaja para incorporar la perspectiva feminista en todos los ámbitos de la acción pública promoviendo la autonomía, la participación, la seguridad y el reconocimiento de los derechos políticos, sociales y económicos de las mujeres. La estrategia central de su actuación consiste en incidir sobre las causas estructurales de la desigualdad de género y del sexismo.
Esto incluye también la prevención y el abordaje de las violencias machistas mediante servicios especializados y programas de atención y apoyo. Por este motivo, se diseñan, impulsan y coordinan políticas públicas y servicios especializados para apoyar a todas las mujeres que hayan sufrido violencia física, sexual, psicológica, económica o laboral a lo largo de su vida.
Las políticas feministas se estructuran en torno a tres grandes ejes: la promoción de derechos, el abordaje integral de las violencias machistas y la transversalidad de género en toda la acción municipal.