El Jardín de la Llar es un espacio educativo más. Es acogedor, lleno de naturaleza que potencia la curiosidad de los pequeños para explorar, investigar y cuidar a los seres que se encuentran en él. Además, este entorno permite a los niños y niñas poner a prueba su cuerpo y su creatividad ya que es un espacio lleno de oportunidades donde pueden ser con libertad y disfrutar en un entorno rico de diversas propuestas y lleno de plantas aromáticas, flores, árboles, etc. En definitiva, es un espacio privilegiado tanto para pequeño como adultos en el que el contacto con el aire libre ofrece mil oportunidades.
En el jardín, los niños y niñas pueden expresarse, descubrir y vivir pequeñas historias que favorecen la diversidad de los distintos materiales; y además les permite investigar y encontrar insectos, ver la lluvia caer, equivocarse, crear, probar… para así consolidar aprendizajes y construir de nuevos. Es un espacio articulado, pensado y lleno de zonas que incentivan los descubrimientos ya sea de forma individual, como en pequeño y en gran grupo. En él podemos encontrar diferentes ambientes que ofrecen diversos estímulos i experiencias que dan respuesta a la evolución de las necesidades de los pequeños y de sus capacidades. Además, hay un arenero, un espacio para el jugo simbólico, un módulo de movimiento, columpios, elementos naturales par manipular (piedras, piñas, hojas, ramas…), jardineras, ruedas y troncos para hacer equilibrios. Y no olvidemos que también existe un espacio en el que se puede experimentar (pintura, barro…) y otro más tranquilo en el que poder descansar y realizar juegos más íntimos (mirar cuentos, observar a otros compañeros jugar, etc.).
Por eso, los materiales que se ofrecen en el Jardín, son aquellos que proporcionaran el máximo de experiencias a los niños y niñas: los naturales, los más inespecíficos, aquellos que potencien la imaginación y creatividad…
Las vivencias de los pequeños en este espacio, potencian la observación, la formulación de interrogantes e hipótesis y por lo tanto, el pensamiento científico y la capacidad de razonamiento que aporta múltiples ventajas tanto en el día a día como en la formación de los niños y niñas a personas adultas.
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