Acaba la restauración de la plaza de Joan Fiveller en el parque de la Ciutadella

27/12/2021 - 11:32 h

Parques y jardines. Los trabajos, que se acabaron en el mes de noviembre, significan la restauración de una joya de la jardinería pública de Barcelona diseñada por Jean-Claude-Nicolas Forestier.

Los trabajos, que se acabaron en el mes de noviembre, significan la restauración de una joya de la jardinería pública de Barcelona diseñada por Jean-Claude-Nicolas Forestier.

La restauración de los jardines de la plaza de Joan Fiveller, antigua plaza de armas, ha permitido recuperar este espacio destacado y singular dentro del conjunto del parque de la Ciutadella. El espacio fue proyectado por el eminente urbanista y paisajista francés Jean-Claude-Nicolas Forestier en 1916. Lo concibió como una antesala del museo de la ciudad, que estaba instalado en el edificio del antiguo arsenal, sede actual del Parlamento de Cataluña. Aprovechando la necesidad de mejorar el drenaje de esta zona del parque y la red y los sistemas de riego, el objetivo ha sido recuperar el jardín histórico para devolverlo a su estado original.

Sacarlo adelante ha representado recurrir al trabajo conjunto de profesionales de
varias disciplinas —de la historia a la agronomía— y coordinar distintos
departamentos del Ayuntamiento, con el Instituto Municipal de Parques y Jardines al frente. Se ha tenido un cuidado especial en documentar y preservar los restos arqueológicos. En el ámbito vegetal, la investigación histórica ha permitido disponer de una aproximación sólida al repertorio de plantas utilizado por Forestier.

Las obras de mejora, que se iniciaron en el mes de junio del 2020 y acabaron en noviembre del 2021, han tenido un coste de 2.174.898 euros.

 

El proyecto para la plaza del Museo de Barcelona de Jean-Claude-Nicolas Forestier

En 1916 se acordó ajardinar la plaza con un proyecto de Forestier con el que se logró dignificar y monumentalizar el espacio y también crear un ambiente tranquilo y una conexión armónica con el resto del parque. En noviembre de 1917 se iniciaron las instalaciones del riego y a finales de año se pusieron los bancos de mármol. Finalmente, en mayo de 1918 se encargó al escultor Josep Llimona una reproducción de su obra El desconsol. Esta escultura se situó en el centro del estanque.