La Oficina de Protección de los Animales de Barcelona (OPAB), creada en enero del 2009, centraliza las labores relativas a la política de los animales en la ciudad: el censo de animales de compañía, el otorgamiento de licencias de perros potencialmente peligrosos, la gestión de las quejas y las sanciones, el programa de colonias de gatos urbanos, la tramitación de los expedientes disciplinarios vinculados a la Ordenanza sobre la protección, la tenencia y la venta de animales de Barcelona y la gestión de las incidencias vinculadas a la fauna urbana.

La OPAB también ofrece asistencia técnica y administrativa al Consejo Municipal de Convivencia, Defensa y Protección de los Animales, el organismo municipal de participación ciudadana en la materia.

Consejo Municipal de Convivencia, Defensa y Protección de los Animales

En diciembre de 1996 se creó el Consejo Municipal de Convivencia, Defensa y Protección de los Animales, un órgano de participación ciudadana formado por las entidades de protección de los animales de Barcelona que trabajan por los derechos de los animales de la ciudad y la buena convivencia con las personas. Acoge a todos los grupos políticos municipales del Consistorio barcelonés, técnicos municipales, universidades y representantes de los comercios.

El objetivo de este consejo es emitir informes y dictámenes y ejercer de interlocutor entre las partes para propiciar una buena convivencia entre la realidad cívica de la ciudad y los animales que conviven en ella.

Durante el año se realizan varias reuniones plenarias y también se organizan comisiones de trabajo para hacer frente, de una manera más operativa, a los temas estratégicos que se plantean regularmente. Con respecto a los aspectos técnicos y administrativos, cuenta con el apoyo de la Oficina de Protección de los Animales.

El Consejo Municipal de Convivencia, Defensa y Protección de los Animales ha ejercido su influencia y su capacidad de intermediación para alcanzar objetivos como, por ejemplo, la Declaración municipal para la convivencia y los derechos de los animales en octubre de 1998, el nacimiento de la Ordenanza sobre la protección, la tenencia y la venta de animales en diciembre del 2003, la supresión del sacrificio en el Centro de Acogida de Animales de Compañía en enero del 2004, o la puesta en marcha de la Oficina de Protección de los Animales de Barcelona en diciembre del 2008, entre otros.

Recientemente, ha tenido un papel destacado en la gestión de las propuestas animalistas que constan en el Plan de actuación municipal (PAM). Desde sus inicios, pues, ha sido un órgano impulsor de diversas actuaciones en materia animalista en la ciudad.