La ordenanza determina en qué condiciones pueden estar los perros en el espacio público.

Indica que deben ir atados, excepto cuando están en equipamientos y espacios destinados a su recreo y socialización.

Barcelona dispone del Programa de mejora de las áreas de recreo para perros y zonas de usos compartidos en franjas horarias, donde la conducción de perros sin atar tendrá que estar vinculada al carné de tenencia cívica responsable.

Estos espacios establecidos en la ordenanza (las dos tipologías: nuevas áreas y nuevas zonas) y los contenidos y la forma administrativa de la concesión del carné de tenencia cívica se aprobarán por un decreto de Alcaldía. Mientras este decreto no esté aprobado, los perros pueden ir sin atar siempre que obedezcan las órdenes verbales y estén bajo el campo de visión de la persona conductora.

En los parques urbanos (salvo las zonas de recreo para perros) deben ir atados obligatoriamente (por requerimiento de la Ordenanza de medio ambiente del 2011). No obstante, no se permite la entrada en algunos jardines de carácter histórico o artístico que, vista su composición y especial fragilidad, requieren cierto cuidado para evitar su deterioro y ayudar a la protección de los elementos vegetales y patrimoniales.

Con respecto a los perros potencialmente peligrosos, siempre deben ir atados y con bozal (Ley 10/1999, de 30 de julio, sobre perros potencialmente peligrosos).