El alumnado reflexiona sobre la convivencia con motivo del Día de la Paz

Con motivo del Día Escolar de la No Violencia y la Paz, diversas escuelas han participado en una experiencia colectiva que invita a niños y maestros a analizar las violencias cotidianas en la escuela y promover acciones de paz reales y significativas.

21/05/2025 - 09:44 h - Educación y estudios

La celebración del 30 de enero, Día Escolar de la No Violencia y la Paz, ha sido este año mucho más que un acto simbólico. Cuatro centros de la ciudad —la Escuela Dolors Montserdà-Santapau, el Instituto Escuela Elisenda de Montcada, la Escuela de la Concepción y la Escuela Cavall Bernat— han participado en un proyecto impulsado por el Ayuntamiento de Barcelona y la Escuela de Cultura de la Paz, para trabajar en profundidad las violencias que viven y detectan los niños en su día a día.

Según Pilar Lleonart, de la Dirección de Educación del Ayuntamiento, “los datos de bienestar subjetivo de los niños muestran que un 70 % de adolescentes ha sufrido algún tipo de acoso y casi un 50 % se siente inseguro dentro de la escuela”. A partir de estos datos, se impulsó una propuesta pedagógica que va más allá de la conmemoración puntual: “la paz no es cosa de un solo día, sino un proceso que hay que trabajar con herramientas concretas y desde la cotidianidad”.

Con el apoyo de la Escuela de Cultura de la Paz (UAB), cada centro inició el proyecto con una formación para entender qué entendemos por violencia y paz. “No queríamos imponer qué es la paz —explica Cécile Barbeito, formadora—, sino partir de lo que los niños viven y observan para generar preguntas significativas”. A través de una metodología participativa, se recogieron datos, se observaron espacios y situaciones reales, y se representaron con herramientas como el teatro imagen, los juegos de simulación, el debate o la creación artística.

Este trabajo ha ayudado a alumnos y docentes a poner nombre a actitudes y dinámicas a menudo normalizadas: “Vimos que hay alumnos que no participan, otros que pisan las opiniones de sus compañeros… Nos ha ayudado a hacer una foto más clara del grupo”, explica una maestra de 6º.

Los niños, por su parte, fueron los verdaderos protagonistas, y pudieron presentar sus reflexiones y creaciones en el Saló de Cent del Ayuntamiento, en un acto compartido con el resto de centros. “¡Nos comportamos como angelitos para que no lo pusieran en el papel!”, decían entre risas algunos alumnos. Pero más allá del humor, reconocían que aquella semana habían estado más conscientes de lo que pasaba en el aula y en el patio.

Este tipo de actividades forman parte de la apuesta de la ciudad por hacer de la educación un instrumento de transformación. “Barcelona es ciudad educadora —recordaba Lleonart—, y eso significa impulsar políticas públicas que pongan la paz y la convivencia en el centro de la vida escolar.”