Tenencia responsable
Los animales de compañía son una fuente de satisfacción y proporcionan muchos beneficios a sus propietarios. Sin embargo, tener animales de compañía exige cumplir una serie de compromisos, tanto con el animal como con la sociedad. Esta doble responsabilidad que tienen los propietarios —con los animales y con la sociedad— es lo que se conoce como tenencia responsable.
La tenencia de animales de compañía está autorizada en domicilios particulares siempre que se cumplan las condiciones higiénicas y sanitarias de mantenimiento, bienestar y seguridad para el animal y para las personas.
Desde la entrada en vigor de la nueva Ordenanza municipal de protección, tenencia y venta de animales, la cría de animales de compañía no está autorizada en domicilios particulares. El lugar donde esta se lleve a cabo será considerado centro de cría y, por lo tanto, estará sometido a los requisitos de estos centros.
Cuando se tiene un animal de compañía, es necesario alimentarlo adecuadamente, llevarlo a un centro veterinario como mínimo una vez al año y siempre que lo necesite, proporcionarle ejercicio diariamente, evitar que esté solo, no maltratarlo ni abandonarlo nunca y, sobre todo, quererlo.
Entre las responsabilidades de los propietarios destacan las siguientes: