Descripción
Situada en el extremo izquierdo de la fachada de la plaza de Sant Jaume, esta sala está decorada con murales de madera que narran la máxima expansión de la ciudad de Barcelona durante los siglos xiii al xvi, simbolizada por la distribución geográfica de los consulados de mar que el rey Jaime I autorizó a establecer por el Mediterráneo.
Los autores son Evarist Mora, quien ideó el proyecto en 1958, y Joan Garganté, quien hizo la marquetería.
Se utilizaron cerca de cien tipos de madera natural y excepto el rojo intenso, el amarillo puro y algunos verdes, el resto de los colores son todos otorgados por la tonalidad propia de la madera escogida.