Nuevo plan de drogas y adicciones para reducir y prevenir el consumo
El undécimo plan de acción (2025-2028) quiere hacer disminuir la accesibilidad al alcohol y al conjunto de drogas y reforzar la atención a personas consumidoras y familias, incorporando la perspectiva de género
El nuevo plan de acción sobre drogas y adicciones de Barcelona 2025-2028 tiene como objetivo impulsar medidas para reducir las oportunidades de consumo, promover la salud y la prevención comunitaria, potenciar la calidad y la equidad de la red asistencial y reducir el estigma.
Según la última Encuesta de salud de Barcelona, el alcohol es la sustancia más consumida: el 54,9% de las mujeres y el 75,7% de los hombres han consumido el último mes. Además, ha aumentado el consumo de riesgo (17 o más unidades semanales en mujeres y 28 o más en hombres) y compulsivo (5 o más consumiciones seguidas más de una vez al mes) con respecto a la encuesta anterior.
Ante estos datos, el plan propone un acuerdo de ciudad para desnormalizar el consumo de alcohol mediante entornos saludables, el control de la venta y la publicidad y la propuesta de alternativas de ocio saludable para jóvenes.
El nuevo plan, además, quiere dar respuesta a retos emergentes, como las adicciones vinculadas al juego y a las tecnologías, la aparición de sustancias sintéticas y fenómenos como el sexo químico (consumo de sustancias psicoactivas durante el sexo). Para eso, prevé reforzar los sistemas de alerta precoz, desarrollar acciones preventivas, adaptar los espacios de consumo supervisado según las necesidades de las personas consumidoras y ampliar la formación de los equipos profesionales.
Acompañamiento a las familias
El papel de las familias es clave en la prevención y el acompañamiento, una necesidad que se ha confirmado en los diferentes espacios de co-creación tanto con profesionales como con la ciudadanía.
La nueva hoja de ruta consolida el Servicio de Orientación sobre Drogas (SOD), un recurso gratuito para adolescentes y jóvenes de hasta 21 años y sus familias que ofrece orientación sobre el consumo de sustancias y el uso problemático de las tecnologías, y prevé ampliar los recursos de acompañamiento terapéutico, crear un mapa de recursos preventivos y asistenciales de consumo de drogas y adicciones y trabajar con asociaciones de familias y la comunidad educativa.
La perspectiva de género y la interseccionalitat como eje prioritario
La perspectiva de género y la interseccionaldad se configuran como perspectivas transervales y prioritarias para entender las desigualdades en salud atendiendo a categorías sociales como el género, el origen, la edad, la orientación sexual o la clase social.
El documento prevé aplicar este enfoque en todas las acciones del plan para garantizar una respuesta equitativa, teniendo en cuenta los roles de género, el uso de los espacios, los riesgos de consumo y el estigma. Además, apuesta para mejorar el acceso a la red asistencial y social de los colectivos más vulnerabilizados, incluidas las mujeres cisgénero, las personas de género disidente y el colectivo LGTBIQ+.