Reabre el Terrado Vivo del Museo de Ciencias Naturales
Los trabajos de dos años de duración han servido para instalar una nueva área experimental al aire libre para ver los efectos del cambio climático en la vegetación y una zona dedicada a mostrar la flora mediterránea mundial
Vista aérea del Terrado Vivo, en el Museo de Ciencias Naturales de Barcelona
El Terrado Vivo del Museo de Ciencias Naturales vuelve a abrir puertas, después de prácticamente dos años cerrado, con dos novedades importantes: un área experimental que funciona como laboratorio natural para evaluar los efectos del cambio climático en la vegetación y una zona dedicada a mostrar la flora mediterránea mundial.
Los nuevos espacios completan la azotea, de 7.100m2, que también dispone de un prado mediterráneo, cinco balsas de agua dulce y un hotel de abejas e insectos polinizadores.
Área experimental Mesocosmos
El Mesocosmos consiste en la utilización de pequeñas estructuras en forma de cúpula hexagonal abiertas por la parte de arriba que permiten elevar la temperatura interior 2°C sin aislar el ecosistema del entorno natural. Es una de las propuestas ganadoras de la convocatoria de subvenciones para la investigación y la innovación que impulsan el Ayuntamiento de Barcelona y la Fundación “la Caixa”.
El objetivo es estudiar como cambian las comunidades microbianas del suelo dentro de los mesocosmos y a fuera para identificar señales de alerta. Así, se pueden anticipar posibles puntos de no retorno y entender mejor los límites ecológicos antes que los cambios sean irreversibles.
Se busca determinar, pues, cuál es el tipo de suelo que mejor resistirá y se adaptará al calentamiento global y a las temperaturas que se prevén en la ciudad dentro de diez años.
La iniciativa está impulsada por el Laboratorio de Sistemas Complejos (Universidad Pompeu Fabra), el Laboratorio de Tierras Áridas y Cambio Global (Universidad de Alicante) y el Museo de Ciencias Naturales de Barcelona.
Todas las mediterráneas del mundo
El Terrado Vivo presenta otra novedad: el jardín ‘Mediterráneas del Mundo’ que se inspira en el Jardín Botánico de Barcelona y que muestra la flora mediterránea de las cinco regiones del planeta que comparten este clima. En este caso, son Chile, Australia, California y Sudáfrica, además, obviamente, de la propia zona mediterránea.
La vegetación mediterránea se considera como una de las más ricas en diversidad y representa un 20% de las especias conocidas, con una gran proporción de endemismos y plantas amenazadas, hecho que comporta que sea esencial garantizar la conservación.
Prado mediterráneo, balsas y un hotel de insectos
El resto del Terrado lo ocupan prados mediterráneos y cinco balsas de agua que ya existían y se ha instalado un nuevo hotel de insectos.
Para el prado se ha aprovechado la biodiversidad existente y se han plantado 1.500 plantas arbustivas, muchas de ellas melíferas. Con respecto a las balsas se ha hecho un proyecto de renaturalización de dos de ellas con la intención de favorecer la biodiversidad de flora y fauna.
Nueva etapa del Terrado Vivo
El Terrado Vive del Museo de Ciencias Naturales de Barcelona ha estado cerrado a la visita pública para repensar las instalaciones.
Las obras de transformación en cubierta verde se realizaron entre el 2018 y 2020. En aquel momento significó la reparación, mantenimiento y nueva vida para la cubierta del edificio, concebida y ejecutada, en su momento (2004) como una gran extensión de agua.
Desde la transformación del terrado, el Museo ha contribuido a aumentar en más de 7.000 m2 las zonas verdes de la ciudad con los beneficios ambientales que comporta.