Victoria Canalla, Abdoulaye Seck ‘Papalaye’ y Daouda Dieye son tres de los portavoces del Movimiento Regularización Ya.
Se trata de una iniciativa estatal formada por colectivos de personas migrantes y racializadas que trabajan conjuntamente desde marzo de 2020. En 2021 empezaron a desarrollar una Iniciativa Legislativa Popular con el objetivo de regularizar la situación administrativa de miles de personas migradas.
Si queréis ver la entrevista en formato audiovisual, la tenéis disponible en YouTube.
¿Qué es el Movimiento ‘Regularización Ya’ y cómo nació?
El movimiento ‘Regularización Ya‘ surge en el contexto de confinamiento de la pandemia. Pero hay que decir que proviene de una larga trayectoria de luchas reivindicativas antirracistas de colectivas de todo el Estado.
Durante el periodo del confinamiento, entendimos que sería la población migrante a quien más afectara la situación de crisis global. Y que seguramente nuestros derechos quedarían olvidados, entre muchas otras causas, por la situación administrativa irregular de buena parte de la población migrada.
Así pues, iniciamos una recogida de firmas con el fin de presentar una Iniciativa Legislativa Popular (ILP) en el Congreso de los Diputados con el objetivo de regularizar la situación administrativa de centenares de miles de personas. Esto, sin embargo, es sólo la punta del iceberg de nuestra lucha. Está claro que nuestro objetivo final es la abolición de la Ley de Extranjería.
Hay medio millón de personas que apoyan esta ILP, medio millón de personas que se buscaron a pie de calle. De hecho, llegamos a 700.000 firmas.
¿Cómo se organiza el trabajo del Movimiento?
Nos organizamos mediante asambleas. Asambleas que se realizan semanalmente y comisiones que trabajan cada día: comisión de comunicación, de contenidos, de incidencia política, etc.
¿Cómo habéis difundido la ILP?
Tenemos que hacer mención a la invisibilización mediática que hemos sufrido. Una cosa es que aparezca en todos los medios de comunicación que está en marcha una ILP y que puedes firmar por los derechos de las personas migrantes. Y otra de muy diferente es que lo tengas que ir explicando a la gente uno por uno.
Éramos invisibles y nadie hablaba sobre nosotros. Nadie sabía exactamente lo que vivimos, las personas migrantes. Pero hoy día, la gente empieza a darse cuenta de ello. Estamos haciendo una tarea de divulgación con ‘videoclips’, con manifestaciones y, en definitiva con todo el gran trabajo de los colectivos implicados.
Es mucho más difícil construir desde el amor, desde la solidaridad, desde la hermandad, desde la calle. Pero no lo hemos abandonado.
¿Qué implicación habéis tenido desde Barcelona y, concretamente, desde el Sindicato Popular de Vendedores Ambulantes?
De la recogida de firmas a escala estatal, Barcelona ha conseguido la mitad. El Sindicato de Manteros, en este local, fue el punto del centro donde repartíamos los pliegues. La energía que se ha invertido para recoger hasta 700.000 firmas no tenía precedentes en la historia de la democracia española. Es la primera vez que las que hemos llevado a cabo el proceso somos personas migrantes que estamos luchando por nuestros derechos fundamentales, con el objetivo de que podamos tener derecho a residir, a movernos, a trabajar, a vivir.
¿Qué problemas tenéis que afrontar al migrar hacia España?
Cuándo llegamos aquí, la ley nos dice: «No puedes trabajar, no puedes ir al médico, no puedes… no puedes, no puedes, no puedes.»
Según mi criterio, aquello que llega a ser ley se tiene que cumplir sea como sea. ¿Pero esta ley, la de extranjería, ¿cómo se puede cumplir? Las personas tenemos derecho a circular, a vivir en cualquier parte del mundo donde queramos. Es por eso que hemos decidido fundar el Movimiento Regularización Ya. Con el objetivo de que todo el mundo sepa cómo funciona la Ley de Extranjería y los problemas que tiene el colectivo migrante.
Nos encontramos con impedimentos administrativos, institucionales, con muchísimos impedimentos que tienen que ver con el racismo estructural. A menudo, este racismo no permite a las personas tener ni siquiera un número de identificación como extranjero, un NIE. Para acceder a la salud, al trabajo, a la educación, etc.
Una persona sin NIE es una persona deshumanizada. Es una persona que no existe para los radares de las políticas públicas. Una persona sin NIE no puede participar ni siquiera en sus decisiones básicas del día a día, como alquilar una vivienda. Queremos participar en el diseño político, no únicamente de las políticas migratorias, sino de todas las políticas públicas que nos afectan.
¿Por qué existe este racismo estructural?
Todas las personas que nacemos en un lugar determinado del mundo somos legales. Tenemos un registro y un documento de identificación del país en cuestión que lo demuestra. Pero si venimos de algunos países para aquí, automáticamente dejamos de ser legales. Y a la inversa, no pasa. Esta inferioridad/superioridad se tiene que romper ya.
Se trata de una cuestión de voluntad y de querer romper con esta visión racial que ha existido desde hace siglos. El mundo se tiene que leer de otra forma, ya que hay episodios de la historia que nunca más se pueden repetir.
Aquí llegan paletas, costureros, cocineros… Llegan migrantes con todo tipo de formación y experiencia, pero están en la calle. No nos dan la oportunidad de demostrar lo que somos capaces de hacer. Hay muchas cosas que la comunidad migrante puede aportar a la sociedad. Son las personas que tienen que votar y debatir sobre la ILP las que tienen que tener presente todo esto.
¿Creéis que todo este trabajo merecerá la pena?
Nosotras tenemos una necesidad y estamos hablando con la gente. Esto nos ha supuesto muchas violencias. Pero está claro que vale la pena. Luchar es lo único que vale la pena. Además, de la única cosa que nunca nos arrepentiremos es de haber sido valientes.



