Cómo lo hacemos

Barcelona ha sido un municipio pionero en la constitución de estructuras de gobernanza participativa. En 1984, Barcelona implementó el mapa de descentralización por distritos, que, en términos generales, todavía rige la ciudad.

En 1986, se aprobaron las primeras normas reguladoras de la organización de los distritos y de la participación ciudadana. La aprobación de estas normas permitió dar, por primera vez, un reconocimiento legal a la participación ciudadana. La arquitectura participativa de la ciudad ha ido creciendo y desarrollándose, intentando dar respuesta a demandas ciudadanas y respondiendo al contexto social y político de cada momento.

Esta voluntad de dar respuesta a las necesidades de cada época es lo que ha llevado a iniciar un proceso de renovación del reglamento de participación vigente desde el 2002 hasta ahora. En octubre del 2017 se aprobó el nuevo Reglamento de participación ciudadana, fruto de un proceso amplio entre los diversos grupos municipales, las asociaciones y organizaciones, los órganos de participación y la ciudadanía, y que ha dado como resultado un nuevo marco que define los canales de participación política: los recursos necesarios para llevarlo a cabo y un sistema de garantías que debe velar por la buena utilización y eficiencia de estos canales.

El Reglamento actual supone un fuerte impulso de la iniciativa ciudadana, fomenta los canales de democracia directa, apuesta por una participación híbrida entre el mundo digital y el presencial, hecho que favorece la transparencia y la trazabilidad, y presta especial atención a garantizar una participación inclusiva que tenga en cuenta la diversidad y las necesidades de toda la población de Barcelona.

Garantizando los derechos de participación

Con el objetivo de velar por el buen cumplimiento de los derechos y de las obligaciones sobre participación que emanan de las Normas reguladoras de participación ciudadana, el reglamento establece tres comisiones formadas por miembros independientes del Gobierno municipal, que tienen como misión garantizar que se respeten los derechos de la ciudadanía y el buen funcionamiento de los canales de participación.

Estas comisiones son las siguientes:

Comisión de Amparo

Su misión es aclarar dudas y resolver situaciones de conflicto en las que un ciudadano, una ciudadana o una agrupación de personas considere que se han vulnerado sus derechos de participación.

La Comisión de Amparo, integrada en el Consejo de Ciudad, es un órgano de carácter consultivo, formado por seis personas que son voces autorizadas y de prestigio en materia de participación ciudadana e independientes del Gobierno municipal.

Los miembros de la comisión serán propuestos por diversos agentes: dos personas a propuesta del Consejo Municipal, dos personas propuestas por la Comisión de Gobierno, una persona propuesta por el Consejo de Ciudad y una última persona propuesta por la Sindicatura de Greuges de Barcelona.

Comisión asesora de los procesos participativos

Sus funciones son asesorar, acompañar y velar por que los procesos participativos se lleven a cabo con la máxima calidad y rigor posibles.

La comisión asesora debe emitir informes y hacer recomendaciones sobre las metodologías, las herramientas y los mecanismos que son necesarios para conseguir pluralidad y diversidad de voces en el desarrollo del proceso.

La comisión asesora es de carácter consultivo y está formada por seis personas con experiencia, que deberán acreditar en procesos participativos y conocimientos especializados en género, diversidad y accesibilidad, entre otros.  

En ningún caso podrán formar parte de la comisión asesora cargos electos de instituciones municipales, nacionales o europeas. Tampoco pueden ser funcionarios eventuales ni cargos directivos municipales.

La configuración de la comisión asesora se establece con una tercera parte a propuesta del Consejo de Ciudad, una tercera parte a propuesta de la Comisión de Gobierno y una tercera parte a propuesta ciudadana, y los miembros se escogerán mediante elección directa a través de la plataforma digital.

Comisión de seguimiento

Las comisiones de seguimiento se crean para cada proceso participativo o consulta ciudadana específica y están formadas por la ciudadanía y personal técnico municipal. Sus funciones son hacer el seguimiento de la eficacia y la calidad del proceso participativo o consulta y velar por los mismos; emitir opinión sobre los instrumentos y la metodología concreta utilizada; hacer las propuestas y las sugerencias de mejora que consideren oportunas; y, siempre que sea necesario, emitir informes sobre enmiendas presentadas por parte de personas participantes que manifiesten alguna duda u objeción sobre el proceso. 

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