Alquilar

El alquiler de una vivienda es el contrato en virtud del cual una persona (arrendador/propietario) se compromete a dar a otra (arrendatario/inquilino) el uso y disfrute de una vivienda por un período determinado a cambio de una retribución económica previamente acordada por ambas partes (renta).

Ante cualquier duda, pide una copia del contrato y analízalo detenidamente antes de firmarlo con un experto que lo revise. En la Red de Oficinas de la Vivienda de Barcelona te puedes asesorar gratuitamente (con cita previa).

Cuestiones a tener en cuenta

Antes de alquilar un piso, es importante tener en cuenta algunos puntos:

  • Ir a ver el piso a diferentes horas y días de la semana. Hacerse una idea del entorno y conocer los medios de transporte cercanos, los equipamientos del barrio (mercados, tiendas, centros de atención primaria, escuelas...) o las zonas para aparcar.
  • Revisar a fondo el estado de la vivienda y comprobar que responde a las propias necesidades. En el caso de ser un piso amueblado, comprobar que los electrodomésticos funcionan. También se debe verificar el buen estado de las instalaciones de agua, gas y electricidad. También es conveniente revisar posibles desperfectos de la vivienda, para que no nos los imputen.
  • Es muy importante certificar que el piso tiene la cédula de habitabilidad (documento que garantiza que la vivienda está en condiciones de ser ocupado). La debe proporcionar el propietario, junto con el certificado de eficiencia energética, que es un certificado, emitido por un técnico autorizado, que acredita las características de un edificio desde el punto de vista del consumo de energía y de emisiones de CO2.
  • No hagas ningún pago antes de firmar el contrato de alquiler ni antes de leer atentamente las cláusulas anexas. Cabe recordar que el contrato se registrará en el Colegio de Administradores de Fincas o la Cámara de la Propiedad Urbana de Barcelona.
  • Normalmente tendrás que dar de alta los servicios básicos de luz, agua y gas. Y, si quieres, del servicio de Telefonía y de Internet. Si alquilas un piso con los servicios básicos dados de alta, deberás cambiar el nombre y/o la domiciliación bancaria.
  • Habla con el/la propietario/a sobre los seguros que se han contratado para la vivienda y qué cubren.

Contrato y gastos del alquiler

En el contrato de alquiler debe constar:

  • La identificación de la vivienda (referencia catastral).
  • El nombre, los apellidos y los DNI del propietario/a y del arrendatario/a.
  • La descripción de la vivienda (superficie útil, elementos o accesorios que forman parte del alquiler...).
  • La cantidad anual de la renta, así como la cláusula anual de actualización de la misma. La renta es la cantidad que el inquilino debe pagar al arrendador y que debe ser pactada por ambas partes. La renta se actualiza cada año finalizado de vigencia del contrato, en los términos que hayan pactado las partes. En defecto de pacto, la renta se actualizará aplicando la variación del IPC de los últimos 12 meses.
  • La duración. Se debe pactar anticipadamente, pero si no es así, se considerará que la duración acordada es de un año. El arrendatario/a siempre puede prorrogarlo anualmente hasta un total de 5 años, 7 años si el arrendador es una empresa.
  • La forma de pago del alquiler.
  • La repercusión de los gastos, es decir, aquellos gastos que la ley autoriza al propietario a repercutir en el inquilino: los gastos de escalera y el Impuesto de Bienes Inmuebles.
    • La fianza, cantidad en metálico equivalente a un mes de renta, que será devuelta al finalizar el contrato, si el arrendatario/a deja la vivienda en las mismas condiciones en que la encontró. La persona propietaria se encarga de depositar en el INCASÒL en los 2 meses siguientes a la firma del contrato, directamente en las oficinas del INCASÒL, a través de cualquier caja de ahorros catalana confederada o cualquier Cámara de la Propiedad Urbana.
    • Actualmente, la legislación permite al propietario o propietaria pedir, además de la fianza, un aval u otro tipo de garantía que asegure el pago del alquiler, si se trata de un alquiler de vivienda habitual y permanente, la ley limita a dos mensualidades, las garantías adicionales que puede pedir la persona propietaria.
    • Los gastos de agua, luz, gas y teléfono.
    • Las reparaciones del día a día corresponden al arrendatario/a, mientras que las grandes reformas, a la persona propietaria.

Derechos y deberes del arrendatario/a

Como inquilino/a tienes derecho a:

  • Comprobar el estado del piso y los muebles antes de entrar a vivir.
  • Verificar que quien alquila la vivienda es realmente la persona propietaria (yendo al Registro de la Propiedad).
  • Que la persona propietaria garantice las condiciones necesarias para poder habitar el piso.
  • Que la persona propietaria no te pida el alquiler anticipado de más de una mensualidad.
  • Tener garantizado el alquiler durante un periodo máximo de 5 años, 7 si la arrendadora es una empresa.
  • Recuperar la fianza cuando acabe el contrato, siempre que no haya desperfectos en el piso. En caso de que la vivienda esté amueblada, es recomendable que antes de dejarlo se compruebe, junto con el/la propietario/a, que todo es correcto y firmar una hoja de conformidad.
  • Recibir un justificante por escrito de los recibos que hagan referencia a la renta mensual y de todos los gastos que provoquen un aumento de la renta pactada inicialmente.
  • Derecho al uso pacífico de la vivienda. La persona propietaria no puede perturbar este uso.

Y estás obligado/a:

  • Pagar una fianza antes de entrar a vivir, que se devolverá cuando dejes el piso.
  • Pagar la renta mensual, hasta el plazo que marque el contrato.
  • Tener cuidado del piso, y no realizar actividades molestas, insalubres o ilegales.
  • Destinar la vivienda alquilada a lugar para vivir y no a otros usos distintos de los pactados con la persona propietaria.
  • Reparar los daños que, bien por tu culpa, bien por negligencia, se hayan producido en el piso.
  • Pagar las obras de mejora realizadas en la vivienda, con consentimiento del propietario, siempre que éstas no modifiquen la estructura del piso.
  • Hacerte cargo de los gastos por servicios (luz, agua, gas) y de los gastos de mantenimiento del inmueble (servicios, tributos, cargas y responsabilidades que correspondan a la vivienda alquilada), siempre que se haya pactado que sea ​​el/la inquilino/a.
  • No subarrendar la vivienda (realquilar una habitación) sin el consentimiento de su propietario/a.
  • Comunicar a la persona propietaria, con un mes de antelación, si desiste del contrato.
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