¿Qué hacemos cuando sentimos miedo? ¿Y con la incertidumbre o la rabia? Hay momentos en los que se hace más evidente que nunca la necesidad de disponer de herramientas y recursos emocionales.

Sobretodo en periodos de incertidumbre que, sumados a la vulnerabilidad y fragilidad de las personas, tiene impacto en nosotros y nuestras comunidades y ciudades. Más que nunca hay que construir resiliencia individual y comunitaria.

En este espacio encontrarás recursos y buenos hábitos emocionales para afrontar las adversidades y generar bienestar emocional individual y colectivamente. Os proponemos seguir el itinerario de las cápsulas de entrenamiento emocional, diseñado para aprender a abordar las dificultades progresivamente.

Recursos - Entrenamiento emocional

Barcelona tiene tantos relatos de la Covid-19 como personas. La pandemia sanitaria ha tenido un gran impacto en la población: muchas personas han sentido miedo y ansiedad, entre otras muchas cosas. Los diferentes relatos de la pandemia nos resuenan a todas y todos y nos dan la oportunidad de tomar conciencia del impacto emocional de lo que hemos vivido.

Barcelona tiene tantos relatos de la Covid-19 como personas. La pandemia sanitaria ha tenido un gran impacto en la población: muchas personas han sentido miedo y ansiedad, entre otras muchas cosas. Los diferentes relatos de la pandemia nos resuenan a todas y todos y nos dan la oportunidad de tomar conciencia del impacto emocional de lo que hemos vivido.

Buenos hábitos emocionales individuales y colectivos para la conciencia emocional, la gestión de las emociones y el liderazgo sensible. Buenos hábitos que nos ayudan a vivir con bienestar emocional.

Buenos hábitos emocionales individuales y colectivos para la conciencia emocional, la gestión de las emociones y el liderazgo sensible. Buenos hábitos que nos ayudan a vivir con bienestar emocional.

El miedo es una emoción frecuente y de mucha utilidad aunque si es excesiva y no sabemos gestionarla nos paraliza.
Tener buenos hábitos emocionales para ser consciente y gestionarla individual y colectivamente nos aporta calidad a nuestro bienestar emocional personal y comunitario.

Barcelona tiene tantos relatos de la Covid-19 como personas.

La pandemia sanitaria ha tenido un gran impacto en la población: muchas personas han sentido incertidumbre, inquietud y angustia, entre otras muchas emociones. Los diferentes relatos de la pandemia nos resuenan a todas y todos y nos dan la oportunidad de tomar conciencia del impacto emocional de lo que hemos vivido.

Buenos hábitos emocionales individuales y colectivos para el autocuidado y el cuidado emocional de las otras personas. Buenos hábitos que nos ayudan a velar por nuestro propio bienestar emocional y el bienestar emocional de los colectivos, comunidades y equipos con los que convivimos.

La inquietud es una emoción frecuente ante situaciones de incertidumbre y de mucha utilidad aunque si es excesiva y no sabemos gestionarla nos puede generar malestar e incapacidad de avanzar y tomar decisiones.

Tener buenos hábitos emocionales para ser consciente y gestionarla individual y colectivamente nos aporta calidad a nuestro bienestar emocional personal y comunitario.

La pandemia sanitaria ha tenido un gran impacto en la población: muchas personas hemos sentido, entre muchas otras emociones, la frustración dado que las expectativas que teníamos de la vida no se están cumpliendo. Los diferentes relatos de la pandemia nos resuenan a todas y todos y nos dan la oportunidad de tomar conciencia del impacto emocional de lo que hemos vivido.

Buenos hábitos emocionales individuales y colectivos para hacer crecer nuestra autonomía emocional personal y colectiva. Buenos hábitos que nos ayudan a vivir con bienestar emocional.

La frustración es una emoción que aparece cuando las expectativas que tenemos no se cumplen. La frustración nos puede hacer creer que ya no las alcanzaremos; pero también nos puede dar la fortaleza para continuar trabajando para conseguirlas. Tener buenos hábitos emocionales para ser consciente y gestionarla individual y colectivamente nos aporta calidad a nuestro bienestar emocional personal y comunitario.

Barcelona tiene tantos relatos de la Covid-19 como personas. La pandemia sanitaria ha tenido un gran impacto en la población: muchas personas han sentido miedo y ansiedad, entre otras muchas cosas. Los diferentes relatos de la pandemia nos resuenan a todas y todos y nos dan la oportunidad de tomar conciencia del impacto emocional de lo que hemos vivido.

La apatía es la emoción que aparece cuando lo que estamos viviendo no nos despierta interés ni motivación. La apatía nos resta energía y ganas de implicarnos y comprometernos con lo que estamos haciendo. Tener buenos hábitos emocionales para ser consciente y gestionarla individual y colectivamente a fin de incrementar nuestra motivación e ilusión nos aporta calidad a nuestro bienestar emocional personal y comunitario.

 

Buenos hábitos emocionales individuales y colectivos para desarrollar nuestra automotivación en momentos de apatía. Buenos hábitos que nos ayudan a construirnos como personas, colectivos y comunidades más capaces de hacer frente a la adversidad y de generarse bienestar emocional.