El arbolado y el cambio climático
El cambio climático está intensificando la aparición de fenómenos meteorológicos extremos, como largas sequías o lluvias torrenciales, que afectan directamente a las zonas verdes de Barcelona y ponen a prueba la resistencia del arbolado urbano.
El Instituto Municipal de Parques y Jardines de Barcelona, en colaboración con la Fondazione Capellino (fundación impulsora y financiadora del proyecto) y el CREAF, ha firmado un convenio para estudiar los beneficios ambientales de diferentes especies arbóreas. El estudio se llevará a cabo mediante la recopilación y evaluación de datos sobre el terreno, con el objetivo de identificar qué especies y tipos de suelo muestran mayor resiliencia y capacidad de adaptación al entorno urbano de Barcelona.
¿En qué consiste el proyecto?
La nueva realidad climática derivada del calentamiento global hace que los árboles urbanos tengan que afrontar condiciones cada vez más adversas, lo que puede comprometer tanto su capacidad de proporcionar servicios ambientales esenciales, como la sombra o el espacio para el ocio, como su propia supervivencia. Ante este escenario, resulta imprescindible replantear la selección de especies arbóreas y revisar los métodos de plantación y mantenimiento en el entorno urbano.
El objetivo del proyecto es analizar hasta qué punto dos nuevas especies arbóreas —Zelkova serrata y Pistacia chinensis— pueden adaptarse a las condiciones urbanas de Barcelona y contribuir a la provisión de servicios ecosistémicos esenciales. Las dos especies seleccionadas se han elegido teniendo en cuenta diversas características como la resistencia climática y ambiental, los beneficios ecosistémicos o la gestión sostenible, con lo que se pretende garantizar su adecuada integración en el contexto urbano. Destacan también su valor estético y social, y el bajo potencial alergénico, lo que favorece la calidad de vida de la ciudadanía.
Esta evaluación quiere servir de base para impulsar su incorporación a la plantación urbana, con el fin de reforzar la resiliencia de los espacios verdes de la ciudad y el bienestar de la población.
Fases del proyecto
- Plantación de los árboles: se plantarán 25 ejemplares de cada una de estas especies (Zelkova serrata y Pistacia chinensis) en cuatro jardines de la ciudad y en el vivero municipal. En total, 50 árboles, 10 en cada área seleccionada.
- 5 áreas de intervención: 4 parques urbanos y 1 vivero de árboles, seleccionados por la diversidad de sus condiciones geográficas y climáticas.
- Instalación de sensores: se instalarán sensores especializados en los ejemplares plantados, que proporcionarán datos detallados de su estado a lo largo de los 4 años de duración del proyecto.
- Medición de los sensores: los sensores seguirán de forma continua el crecimiento del diámetro de los troncos, la temperatura y la humedad ambientales, la calidad del aire y la humedad del suelo.
- Análisis de los datos recogidos: los datos recopilados se analizarán para evaluar la adaptabilidad de las especies estudiadas a las diversas condiciones urbanas y determinar su influencia ambiental sobre el entorno. Esto nos llevará a valorar si son adecuadas para futuras plantaciones en las calles y los parques y jardines de Barcelona.
