El invierno y sus imprescindibles: descubre los productos de esta temporada
El frío ya se ha instalado entre nosotros. Desde el 21 de diciembre, el invierno ha dejado atrás las hojas caídas del otoño para teñir las calles de un aire más gélido, con abrigos gruesos, bufandas y ganas de platos reconfortantes. Es una época del año que invita a cuidarnos más y a apostar por una alimentación de temporada, basada en productos llenos de sabor, nutrientes y de proximidad.
En los mercados, el invierno se vive intensamente a través de los puestos, que se llenan de alimentos ideales para hacer frente a las bajas temperaturas y disfrutar de la cocina más tradicional.
Frutas y verduras que reconfortan
Las frutas y verduras de invierno son protagonistas indiscutibles de esta época del año. Los cítricos, como las mandarinas y las naranjas, aportan frescura y vitamina C, mientras que frutas como la manzana o la pera se convierten en aliadas perfectas tanto para comer crudas como para postres y compotas caseras.
En cuanto a las verduras, el invierno es sinónimo de platos calientes y nutritivos. Productos como la alcachofa, el puerro, la col, el brócoli o las espinacas son ideales para cremas, sopas y guisos, y destacan por su alto valor nutritivo. También es temporada de verduras de hoja y de raíz, que aportan sabor, textura y energía a las comidas del día a día.

Lo mejor del mar, también en invierno
Durante estos meses, es habitual encontrar pescados blancos de carne fina y sabor suave, como la merluza, el rape o el lenguado, muy versátiles en la cocina e ideales para preparar al horno, a la plancha o en guisos tradicionales.
El invierno también es una buena temporada para consumir pescado azul, especialmente especies como el boquerón, el jurel o la caballa, que aportan sabor y son una fuente importante de ácidos grasos saludables. Son perfectos para elaboraciones sencillas, como frituras ligeras, marinados o platos a la parrilla.

El marisco completa la oferta de invierno con productos muy apreciados, sobre todo en comidas especiales. Galera, cigala, ostra o almeja son algunos de los protagonistas de esta temporada, muy presentes en los puestos de los mercados y en la cocina mediterránea.
Carnes y platos de cuchara
La cocina de invierno también es sinónimo de tiempo, paciencia y recetas que se cocinan a fuego lento. Las carnes adquieren un papel protagonista en platos que recuperan la tradición y el gusto por los sabores intensos. El cerdo, el cordero, el pollo o el conejo son la base de muchos guisos y estofados clásicos, así como de los asados que llenan la cocina de aromas y recuerdos familiares.
Estas carnes ofrecen infinitas combinaciones en la cocina cotidiana. Acompañadas de verduras de temporada o legumbres, se transforman en platos completos y equilibrados, muy presentes en la gastronomía catalana e ideales para las comidas diarias.
Los mercados, el reflejo de la temporada
Los mercados son el mejor termómetro de la temporada. En sus puestos se encuentra el producto que marca el calendario: fresco, de calidad y de proximidad.
Este invierno, déjate inspirar por los productos de temporada y redescubre el placer de cocinar con ingredientes que respetan el ritmo natural del año.
