La flor que da color a la Navidad: las claves para su cuidado
Cuando llega la Navidad, el color que nos viene a la mente es el rojo: las decoraciones navideñas, Papá Noel, la manta del Tió y, por supuesto, la flor de Navidad. ¿Te animas a descubrir sus características?
La poinsettia, también conocida como flor de Navidad (Euphorbia pulcherrima), es una planta ornamental originaria de México y perteneciente a la familia de las euforbiáceas. Aunque puede crecer como un arbusto en jardines de climas cálidos, es especialmente apreciada como planta de interior durante las fiestas navideñas, gracias a sus brácteas de colores vivos —habitualmente rojas— que le dan su aspecto característico y festivo.
Antes de Navidad: menos luz, más color
Uno de los rasgos más característicos de esta planta es el color rojo, pero esta pigmentación no aparece por sí sola. Carolina y Mercè Pallés, de la parada Flors Carolina del mercado de la Flor de la Rambla, nos explican que, hacia el mes de septiembre, hay que ir retirándole la luz del sol, es decir, cubrirla, para que pase del color verde al rojo. Así, para Navidad, ya estará lista para adquirir esos tonos que tanto la caracterizan.
Según Montse, del puesto exterior Cactus del mercado de la Abaceria, al quitarle horas de sol para conseguir este color rojo “la planta no sabe si es de día, tarde o noche”.
Además, Montse nos da las claves básicas para cuidarla adecuadamente y conseguir que dure el máximo tiempo posible.
La clave para cuidarla adecuadamente
Hay tres claves imprescindibles para el cuidado de la poinsettia una vez llega la Navidad: mucha iluminación, poca agua y temperaturas estables.
Cuando es Navidad y la planta ya está en casa, uno de los pasos más importantes para cuidarla correctamente es darle mucha iluminación. La luz natural es necesaria para que la planta se mantenga sana.
Aun así, esta luz debe ir acompañada de otros cuidados, como el control del agua: con regarla una o dos veces por semana es suficiente. Hazlo solo cuando sea necesario y con agua tibia. Evita mojar sus flores; es mejor regarla directamente en la maceta.
Finalmente, a esta planta no le gustan los cambios de temperatura: siempre debe mantenerse en un ambiente estable; evita cambios bruscos provocados por la calefacción e intenta conservar una temperatura lo más natural posible.
Puede plantarse en el exterior, donde reciba luz natural, pero debe ser un lugar cálido y fresco, ya que es sensible a las bajas temperaturas y debe mantenerse alejada de la humedad.
¿Qué hacer el resto del año?
Para mantener la planta durante el resto del año y que dure mucho tiempo, es importante saber qué hacer en cada estación.
En invierno, cuando las flores ya no florezcan, hay que dejarla reposar y podarla. Cuando llega la primavera, lo mejor es trasplantarla a una maceta más grande. Se puede mover al exterior, siempre teniendo en cuenta las temperaturas y la luz solar. Cuando llega el verano, debe mantenerse con una buena cantidad de luz y poca agua para que vuelva a florecer. Finalmente, en otoño es cuando hay que quitarle la luz solar para lograr que se vuelva roja, lista para la llegada de la Navidad.
Ahora que ya sabes las claves para cuidar tu flor de Navidad, ¡no lo dudes y hazte con una!
